Sesión 3. Derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo

 

Derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo




El derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo es uno de los derechos fundamentales e inalienables de los niños, ya que de su garantía depende la plena realización de todos los demás derechos. El artículo 6 de la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) reconoce el derecho inalienable a la vida y establece la obligación de los Estados miembros de garantizar la supervivencia y el desarrollo integral del niño en la medida de lo posible. Este enfoque reconoce que la vida no se limita a la existencia biológica, sino que incluye todas las dimensiones necesarias para un desarrollo digno y completo. El desarrollo infantil desde la perspectiva de la CDN debe entenderse como un proceso integral que incluye aspectos físicos, mentales, emocionales, sociales y culturales.  
En este sentido, García Méndez (2004) afirma que el derecho a la vida significa la creación de condiciones materiales, sociales y emocionales adecuadas que permitan al niño desarrollar paulatinamente sus capacidades y potencialidades. Por lo tanto, estos derechos deben ser implementados mediante políticas nacionales que garanticen el acceso a servicios básicos como salud, alimentación, vivienda, educación y protección contra toda forma de abuso o abandono.

Desde el punto de vista jurídico y social, la garantía de supervivencia y desarrollo incluye también la prevención de situaciones de riesgo que pueden afectar la vida e integridad del niño, como la pobreza extrema, la desnutrición, el trabajo infantil, la violencia doméstica y la exclusión social. En este sentido, el Estado está obligado a tomar medidas preventivas y de protección que garanticen un entorno seguro y favorable para el crecimiento y desarrollo de los niños.

Según los estándares internacionales, la Constitución de la República del Ecuador garantiza el derecho a la vida desde el momento de la concepción y establece la obligación del Estado de asegurar el desarrollo integral de niños y jóvenes. Este mandato constitucional reconoce a los niños como un grupo focal prioritario, lo que requiere una asignación prioritaria de recursos y la formulación de políticas nacionales para garantizar su bienestar y desarrollo.

El Código de la Niñez y la Adolescencia refuerza estos derechos al crear un marco de protección integral que cubre áreas clave como salud, nutrición, educación, seguridad social y protección contra cualquier forma de maltrato, abuso o explotación. Este órgano de control reconoce que asegurar el desarrollo integral requiere de un trabajo coordinado entre el Estado, la familia y la sociedad.

Por otro lado, la Ley Orgánica de Educación Intercultural (LOEI) reconoce que la educación es un derecho básico y una herramienta indispensable para el desarrollo humano y social de niños y niñas. Con ayuda de la educación se promueve el desarrollo cognitivo, emocional y social, así como la formación de valores, habilidades y competencias necesarias para la vida en sociedad. En este sentido, la educación se configura como un elemento clave que garantiza la efectiva implementación del derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo integral. En conclusión, el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo es el eje central de la protección de los derechos de la niñez, lo que muestra una clara concordancia entre la Convención sobre los Derechos del Niño y la normativa ecuatoriana, que apunta a garantizar condiciones de vida dignas y oportunidades reales para el desarrollo integral de todos los niños y niñas.

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